Los ejercicios acuáticos son beneficiosos para los mayores porque permiten ejercitar sus músculos sin realizar un gran esfuerzo, de ahí que también sean aptos y recomendables para personas con movilidad reducida.

La acuaterapia permite ejercitar prácticamente todos los grupos musculares sin forzar el sistema óseo, ya que el peso que hay que mover disminuye significativamente al estar sumergidos en el agua. Se trata de una actividad ideal para las personas que presentan una movilidad reducida y para aquellas que se encuentran en proceso de rehabilitación.

Siempre que sea posible es aconsejable que se complemente la actividad física de los mayores con ejercicios acuáticos, ya que la gimnasia acuática tiene efectos terapéuticos sobre las articulaciones, la musculatura y el sistema óseo.

Además de los beneficios de la acuaterapia para la salud física, en el caso de los mayores las terapias acuáticas también influyen positivamente en el aspecto cognitivo, porque la repetición de las series de ejercicios, la coordinación precisa para realizar determinadas acciones y la necesidad de recordarlas favorecen a su memoria.

Otra ventaja de esta terapia es que se practica en grupo y propicia la interrelación con otras personas, algo que resulta fundamental para prevenir trastornos emocionales.